Rovellons a la plancha
El rovellón destaca por su carne firme, crujiente y compacta. Es sin duda la seta de otoño más popular y deseada de la gastronomía mediterránea.
Hay ingredientes con los que no hace falta complicarse la vida, y los rovellons (o níscalos) son el mejor ejemplo de ello. Cuando están en su mejor momento de la temporada, la mejor forma de hacerlos es con una elaboración sencilla donde ellos sean los verdaderos protagonistas: a la plancha, con fuego vivo, buen aceite de oliva, ajo y perejil fresco.
Lo que queremos conseguir que queden dorados por fuera, jugosos por dentro y con ese aroma a pino y tierra tan caracteristico que tienen, evitando a toda costa el error más común: que se cuezan en su propio jugo y pierdan su firmeza.
Os lo dejo en consejos 👩🍳.
Ingredientes (Vista General)
- 16 - Rovellons
- 1 pizca - Sal gruesa
"La plancha o sartén debe estar humeante antes de echarlos. Si la temperatura baja, soltarán agua y se nos coceran. Es lo más importante de este plato."


Preparación
Paso 1
Lo primero es limpiarlos bien, cero agua, pasales un paño humedo para quitar la tierra. Si los limpias con agua te quedaran como corcho, ya que absorven el agua y se cuecen. Corta el extremo duro o seco del tallo.
Paso 2
Con el fuego bien fuerte, pon un poco de aceite de oliva en la sartén y coloca los rovellons con la parte láminada hacia arriba. Si són muy grandes puedes trocearlos en trozos similares para que se hagan por igual. Deja que se doren unos 3-4 minutos para sellarlos y que no se cuezan.
Paso 3
Dales la vuelta y deja cocinar otros 3-4 minutos. Retiralos del fuego, emplata y pon la sal gruesa o en escamas justo en este momento. A comer se ha dicho!!!
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